Anécdotas
El pestañazo de dos horas
Siempre pasa. Te despiertas demsiado temprano para empezar tus tareas. Has descansado lo suficiente, pero ese diablito de flojera se aparece a un lado tuyo y te dice que sigas acostado. El angelito se aparece en tu otro hombro y te dice lo mismo. Solo diez minutitos. Cuando abres los ojos te das cuenta de [...]